Junio 2013

1° Día

Poder recorrer una ciudad completamente en bicicleta, no es sólo una buena manera de hacer ejercicio, sino también de detenerse donde sea para disfrutar, descansar, pasear, investigar, comer y luego seguir camino, así de rápido y fácil. No hay que aguantar embotellamientos, pagar estacionamientos, esperar buses, ni luchar con taxistas; tan solo tener ganas de pedalear en busca de aventuras y tener un candado por las dudas para dejar la bici en donde sea y a resguardo.

Bicicleteando por Amsterdam

Bicicleteando por Amsterdam

Amsterdam en bicicleta

Amsterdam en bicicleta

Eso es Amsterdam, la ciudad de los canales, de las bicicletas y de la libertad. Además es una ciudad que te da la oportunidad de empezar a conocerla desde el lugar que quieras, desde el que te cause más placer, intriga o deseo.

Carril para bicicletas

Carril para bicicletas

Casas y canales de Amsterdam

Casas y canales de Amsterdam

I am Amsterdam

I am Amsterdam con Paola y Cynthia, amigas mellizas de Baires

 

Edificio con fachada más angosta de Amsterdam. Antiguamente cuanto más ancha era la fachada más impuestos se debía.

Edificio con fachada más angosta de Amsterdam. Antiguamente cuanto más ancha era la fachada más impuestos se debía.

Tenemos tres días y comenzamos por perdernos por esas calles que corren en paralelo a encantadores canales o puentes que cruzan el río Amstel (como diría Homero Simpson: “¡Uhmmm Amstel, cómo me tomaría una cerveza!”). El tiempo se detiene mientras vemos las casas de armoniosas fachadas que se recortan contra el agua mientras perezosos barquitos pasean por allí. Las que no pasean son las casas flotantes que se ondean con cadencia cada vez que pasa una embarcación cerca y que tanto nos da curiosidad la vida de sus propietarios en este hermoso escenario.

Canales de Amsterdam

Canales de Amsterdam

Casas flotantes de Amsterdam

Casas flotantes de Amsterdam

Llegamos a la casa Museo de Rembrandt en el barrio judío, en donde viviera y trabajara el genial pintor y que ha sido restaurada con el aspecto que tenía en el siglo XVII. Luego seguimos hasta la Rembrandtplein, la plaza de Rembrandt, con bares, restaurantes, una estatua del pintor en el centro y junto a ella las esculturas de La Ronda de Noche, una de sus pinturas más famosas. La original se puede ver en el Rijkmuseum, el museo Nacional de Amsterdam, el más importante de Holanda que se ubica a unos pocos metros. El Rijkmuseum cuenta con numerosas obras de Rembrandt, de importantes artistas holandeses como Vermeer y Hals y también de pintores internacionales como Goya y Rubens. Tanta cultura, que si bien no ocupa lugar, nos apasiona y estimula, también nos da hambre.

Rijkmuseum, el museo Nacional de Amsterdam

Rijkmuseum, el museo Nacional de Amsterdam

Rembrandtplein y escultura de La Ronda de noche

Rembrandtplein y escultura de La Ronda de noche por la noche 😉

Así que con el día que está fresco y soleado nos vamos de picnic al Vondelpark, uno de los más importantes de la ciudad. Cuenta con varias hectáreas de parques arbolados, lagos y grupos de amigos que llevan parrillas portátiles en las que asan salchichas y hamburguesas.

Parrillitas a la alemana en VoldelPark

Parrillitas a la alemana en VoldelPark

Parrillitas a la alemana en el Voldelpark

Parrillitas a la alemana en el Voldelpark

Después de sandwiches y cervezas y una siestita de Caro al sol, seguimos viaje hacia el Bloemenmarkt, el mercado de las flores. Colorido, oloroso, aromático, está emplazado en uno de los márgenes del canal Singel. Se puede comprar de todo para la jardinería, souvenirs y también bulbos de tulipán para plantar en las macetas de sus casas. Nos quedaba bastante tiempo de viaje como para comprar, pero amigos hicieron la prueba y los hermosos tulipanes crecieron en sus casas. Eso sí, llevan más trabajo y atención que una mascota.

Mercado de flores Waterlooplein

Mercado de flores Waterlooplein

Mercado de flores Waterlooplein

Mercado de flores Waterlooplein. Lleno de souvenirs y bulbos de tulipán para todos los gustos

Después de un baño reparador partimos en bici (no podía ser de otra manera) hacia la zona de Leidseplein, la plaza de Leidse, repleta de gente, bares, discotecas y negocios, con el suntuoso edificio del Stadsschouwburg, el teatro Municipal presidiendo todo. Hay locales de comida para todos los gustos y de todas las nacionalidades, por supuesto varias parrillas argentinas incluidas. Esta vez nos decidimos por una trattoria italiana, está linda la noche para unas buenas lasagnas de carne y verdura con salsa mixta y acompañadas con vino tinto.

Leidseplein

Leidseplein

Stadsschouwburg, teatro Municipal de Amsterdam

Stadsschouwburg, teatro Municipal de Amsterdam

Restaurantes de Leidseplein

Restaurantes de Leidseplein

2° DIA

Nuestro segundo día amanece fresco y soleado y en dos ruedas salimos hacia la plaza Dam, el centro del centro, el lugar en donde comenzó a gestarse Amsterdam. Dam quiere decir presa en el idioma neerlandés (holandés) y fue justamente en este lugar en donde la presa en el río Amstel permitió que se desarrollara la ciudad a partir del siglo XIII. En el medio de la plaza se encuentra el obelisco a los caídos en la Segunda Guerra mundial y a sus lados, además de negocios y galerías comerciales, se ubican el Palacio Real, la Nieuwe Kerk, la iglesia Nueva (en donde a fines de abril de 2013 fue investido el príncipe Guillermo Alejandro, junto a Máxima su esposa, como nuevo soberano del reino) y hasta el museo de cera de Madame Tussauds. 

Plaza Dam, Palacio Real y Nieuwe Kerk

Plaza Dam, Palacio Real y Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva)

Plaza Dam, Palacio Real y Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva)

Plaza Dam, Palacio Real y Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva)

Iglesia Oude Kerk del barrio rojo

Iglesia Oude Kerk del barrio rojo

Muy cerca de allí nos metemos en el Barrio Rojo, el barrio más libre, divertido y polémico de la ciudad y hasta casi se podría decir, del mundo. En él conviven de manera legal, los establecimientos de sexo pago, las coffeeshops (bares en donde se consume marihuana y hongos alucinógenos), locales de venta de pornografía y de aparatos sexuales, entre otros. Todo en las inmediaciones de la Oude Kerk, la Iglesia Vieja, edificio gótico, considerado el más antiguo de Amsterdam, construido a principios del siglo XIV. La iglesia fue edificada en base a los “perdones” que otorgaban los sacerdotes (a cambio de una buena donación) a los soldados, comerciantes y marineros que se llegaban hasta allí para pasar un buen rato con las chicas.

Barrio Rojo de Amsterdam

Barrio Rojo de Amsterdam

Sex Shop del barrio rojo de Amsterdam

Sex Shop del barrio rojo de Amsterdam

Coffeeshop The Bulldog

Coffeeshop The Bulldog

Chupetines de Marihuana y hash

Chupetines de Marihuana y hash

Coffeeshop We rock the planet

Coffeeshop We rock the planet

Almorzando con cisnes

Almorzando con cisnes

Saltando puentes y también aprovechando para tomar una cerveza mientras nos sentamos con los pies colgando al costado de alguno de los canales, viendo como los cisnes se acercan a pedir algo de comida. Subimos de nuevo a nuestras bicis contrapedal para acercamos de nuevo a la zona del Voldelpark para conocer el museo Van Gogh.  Es uno de nuestros pintores favoritos. Está ubicado a los pies de la Museumplein, la plaza de los museos y cuenta con más de seiscientas obras del autor. Además otros museos se ubican allí como el Rijksmuseum (que visitamos el primer día), el Museo Stedelijk (Arte Moderno) y el museo del Diamante.

De Picnic en los canales de Amsterdam

De Picnic en los canales de Amsterdam

Periodistas Viajeros en Amsterdam

Periodistas Viajeros en Amsterdam

Amsterdam y sus canales

Amsterdam y sus canales

Atardecer en Amsterdam

Atardecer en Amsterdam

Para cenar regresamos a la Rembrandtplein, movida, con variedad de lugares para comer y beber y pasarla lindo. Dejamos la billetera en una parrilla argentina (la carne es débil, la nuestra por supuesto también) y vamos cerrando lentamente la noche en una cervecería, con mesas afuera pero calefaccionadas, porque a pesar de que estamos en primavera, Amsterdam está más que fresca.

Rembrandtplein, la plaza de Rembrandt

Rembrandtplein, la plaza de Rembrandt

Parrillas argentinas en Amsterdam

Parrillas argentinas en Amsterdam

Amsterdam está lleno de parrillas argentinas!

¡Amsterdam está lleno de parrillas argentinas!

De cerveza en cerveza

De cerveza en cerveza

3° DIA

Llovizna y la temperatura está perfecta para bufanda. Pero eso no nos amedrenta y nos montamos en nuestras compañeras de dos ruedas para visitar la Casa Museo de Ana FrankEn la puerta se acumula una buena cantidad de gente que espera para conseguir su entrada. Holanda cayó bajo las garras de los nazis en tan solo una semana, el 17 de mayo de 1940. El objetivo de fondo Alemán era Francia, pero para ello, primero tenían que invadir Holanda y Bélgica. De nada importó que el país se declarara neutral cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. No había equivalencias de fuerzas entre Alemania y los Países Bajos y cuando Rotterdam fue destruida, la rendición llegó inmediatamente para evitar la devastación del resto del país. En ese contexto y con los nazis como fuerza de ocupación y en busca de enviar judíos a los campos de exterminio fue que vivió Ana Frank, la niña judía que con su testimonio conmovió al mundo. En esta misma casa de pisos de madera estuvo oculta junto a su familia por más de dos años. Sufriendo el miedo, el encierro y el hambre, pero también escribiendo y dejando para la historia un documento excepcional. A principios de agosto de 1944 toda la familia fue encontrada y enviada a los campos de tortura. Solo Otto Frank, padre de Ana consiguió sobrevivir, los demás murieron en manos de los nazis. La sensación de estar en el ese lugar es mixta, apabulla el cuerpo. A la vez la cantidad de turistas que hay la transforma en una situación en la que hay que concentrarse mucho para meterse de lleno en la época.

Casa Museo de Ana Frank

Casa Museo de Ana Frank

Casa Museo de Ana Frank

Casa Museo de Ana Frank

Fachadas y bicicletas

Fachadas y bicicletas

Al salir, la claridad del día nos inunda y volvemos a reencontrarnos con la belleza de Amsterdam, andamos junto a exquisitos canales, cruzamos puentes repletos de bicicletas, nos perdemos en el mercado a cielo abierto de Waterlooplein, en donde se puede conseguir de todo a buen precio.

Resumen de Amsterdam: canales y bicicletas

Resumen de Amsterdam: canales y bicicletas

Cerca de allí, en la tranquila plaza Spui, aprovechamos para almorzar, albóndigas de carne y papas fritas, servidas en conos de papel, bien a la holandesa. Allí mismo tenemos la entrada a nuestro último destino en la ciudad, el Begijnhof. Es un lugar con una historia extraordinaria. Un patio interior rodeado de antiguas casas que por siglos perteneció a las beguinas, una hermandad de mujeres católicas laicas que cuidaban de enfermos y personas con problemas. En este lugar en donde se respira paz y  se disfruta el silencio se encuentran también la Het Houten Huis, la casa más antigua de Amsterdam con más de seiscientos años y que mantiene su fachada de madera, la Iglesia Inglesa y la conocida como Capilla clandestina.

Las últimas noches siempre llaman a la nostalgia, por eso elegimos un pequeño restaurante con sus mesas pegaditas a uno de los canales. Nuestras bicis atadas a pocos metros, las lanchas que se recortan lentamente con el brillo de la luna, tarros de cerveza, pescado frito, murmullos de risas, manos entrelazadas y la vida que merece ser bien vivida.

Se va haciendo de noche

Amsterdam de noche

Amsterdam de noche

Paseo nocturno por los canales

Paseo nocturno por los canales

Alquiler de Bicicletas

A nosotros nos prestaron las bicicletas unos amigos, pero vimos varias compañías. Es importe saber que la mayoría de las que alquilan son con freno contrapedal. Si se quiere con freno de mano salen un poquito más caras. Condejos: Al girar a la izquierda hay que ceder el paso a todo el tráfico que siga todo recto que esté detrás y delante nuestro, y antes de girar hay que indicar la dirección con la mano. Si son peatones, ojo, no caminen en las sendas de bicicletas porque los bikers ¡se vuelven locos!

Casa Museo de Ana Frank

Está abierta todos los días de 9 a 21 hs. (22hs. los sábados). Se puede entrar hasta 30 minutos antes del cierre. Las entradas se pueden comprar online pero suelen estar agotadas. No se preocupen, pueden ir directamente y con paciencia ya que suele haber colas de 2hs para entrar.

La Casa de Ana Frank está abierta todos los días del año (excepto Yom Kipur) De 09:00 a 15:30 solo quienes posean entrada comprada con anticipación con horario fijo. Desde las 15:30 hasta el cierre se puede comprar la entrada en la taquilla del museo. Ojo que siempre hay mucha fila. Vayan con tiempo.
9 Euros en taquilla / 9,50 Euros compra online / 4,50 Euros de 10 a 17 años / Menores de 9 gratis / No hay descuento para estudiantes.
Dirección: Prinsengracht 263-267. Desde la estación central de trenes, se puede llegar a pie en 20 minutos. Algunas líneas de tranvía (13, 14 y 17) y de autobús (170, 172 y 174) tienen parada cerca, en Westermarkt.

Si querés leer más sobre Amsterdam no te pierdas nuestra nota de Costumbres Argentinas en Amsterdam

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1 Comentario

  • Hola! muy buen blog! Amsterdam es un mundo aparte en Europa; para mi, representa la dignidad humana por la liberación del pensamiento es decir, contiene tantos datos de distintas filosofías que las hace convivir en un solo lugar respetando lo que piensa cada quien. Sin duda alguna, todas las ciudades del mundo deberían tener un poco de Amsterdam. Saludos cordiales