Eslovenia Sabores del Mundo

Comer, tomar y caminar: Food tour por Liubliana

Parafraseado “Comer, rezar y amar” la buena novela de Elizabeth Gilbert…Para nosotros es “Comer, tomar y caminar” y si es al atardecer mucho mejor, ya que son tres de nuestras cosas preferidas, no importa el orden en que las hagamos. Se acerca la primavera en este lado del mundo y Liubliana se encuentra fresca, verde, romántica. El punto de encuentro con nuestra guía Moitza, de la agencia de turismo Roundabout Travel, es en el local de información turística de la ciudad, en pleno centro justo enfrente de los Tres puentes; uno de los orgullos de Liubliana, creación del arquitecto Jože Plečnik. Son las 18 horas y el cielo ya se tiñe de un rojo oscuro, en Europa se comienza con la cena un poco más temprano que en Argentina. Es momento de nuestro food tour por Liubliana. Al grupo se une también una pareja de australianos que como nosotros quieren vivir una auténtica experiencia de comida eslovena y balcánica. El recorrido tendrá seis paradas en donde no sólo daremos vueltas por la ciudad y sus restaurantes sino también por las diferentes opciones culinarias que otorgan las regiones de Eslovenia. ¡No podemos más de la ansiedad!

Tres puentes de Liubliana, Eslovenia

Comenzanod el food tour por Liubliana. Tres puentes de Liubliana, Eslovenia

Para llegar a nuestra primera parada caminamos hacia el edificio del Ayuntamiento, con su torre y su galería de arte al lado y a pocos pasos vemos el restaurante Güjzina, especializado en cocina del noreste. Si bien Eslovenia es un país pequeño con no más de dos millones de habitantes, son diversas sus costumbres, tanto como sus dialectos y alimentos. Empezamos con una sopa de nabo llamada turnip soup, de gusto delicado y complejo, acompañada de un aceite de semillas de calabaza que tiene un color verde oscuro, es espeso y hay que mojar rodajas de pan para degustarlo. El vino blanco es el Zeleni Silvanec, conocido como vino verde. Son seis los pasos culinarios en medio de muchos pasos durante la recorrida, por eso hay que relajar, evitar el deseo de comer a las apuradas y sentir que cada uno de los bocados es único.

Restaurant Gujzina, Liubliana, Eslovenia

Restaurant Gujzina, Liubliana, Eslovenia

Con Moitza, nuestra guía de Roundabout y nuestros compañeros de food tour.

Con Moitza, nuestra guía de Roundabout y nuestros compañeros de food tour.

Sopa de nabo con vino verde, Gujzina Restaurant, Liubliana, Eslovenia

Sopa de nabo con vino verde, Gujzina Restaurant, Liubliana, Eslovenia

Aceite de semillas de calabaza

Aceite de semillas de calabaza

Klobasarna ¡Repetimos al día siguiente!

Klobasarna ¡Repetimos al día siguiente!

A no más de doscientos metros, frente a la catedral de San Nicolás, un par de salchichas grandotas que cuelgan en la entrada nos indican nuestra segunda parada el Klobasarna. El local es bien pequeñito y se destaca por su concepto de comida rápida pero utilizando una de las pasiones eslovenas la kranjska klobasa que es una salchicha/chorizo de cerdo de alta calidad, de la región de Carniola. Utilizando una antigua receta se condimentan las salchichas con ajo y pimienta y se hierven en agua bien caliente. La salchicha cortada en rodajas viene acompañada de pan kajzerica bien fresco, mostaza artesanal y rábano picante. Este plato no es sólo un snack o una entrada para los eslovenos, sino también una comida importante que hasta se sirve los domingos al mediodía cuando hay reunión familiar. En este caso se le suma guiso de porotos y papas. Para acompañar tomamos un vino tinto (más bien rosado) llamado Cviček, proveniente del sur de Eslovenia, tiene menos de 9% de graduación alcohólica, es suave y liviano.

Klobasarna, Liubliana, Eslovenia

Klobasarna, Liubliana, Eslovenia

Klobasarna, Liubliana, Eslovenia

Klobasarna, Liubliana, Eslovenia

Junto al río Liublianica, debajo de las galerías también construidas por Plečnik que de día tienen puestos de souvenirs; y separado por una puerta con el merca§do del pescado de la ciudad se encuentra el Ribca.  Eslovenia tiene 47 km de costas que miran al Adriático y una buena cultura culinaria con productos de mar. En este caso casi que nos abalanzamos sobre un plato de calamares grillados y sardinas fritas, acompañados con salsa de Trieste, hecha con perejil, ajo y aceite de oliva. El vino blanco y fresco proviene también de la costa, de la zona de la Istria eslovena y se llama Malvazija.

Restaurant Ribca, sobre el Río Liublianica

Restaurant Ribca, sobre el Río Liublianica

Restaurant Ribca, Liubliana, Eslovenia

Restaurant Ribca, Liubliana, Eslovenia

Salsa de Trieste, Restaurant Ribca, Liubliana, Eslovenia

Salsa de Trieste, Restaurant Ribca, Liubliana, Eslovenia

Bruschetas de jamón crudo de la región del Carso con vino tinto

Bruschetas de jamón crudo de la región del Carso con vino tinto Terán

Para la cuarta parada nos dirigimos al hotel Unión a metros de la plaza principal, dedicada al poeta Preseren, y la iglesia rosa conocida como de San Francisco aunque su verdadero nombre es Iglesia de la Anunciación. El Hotel Unión fue el primero de la ciudad, es distinguido, con cava propia y paredes y techos con vitraux. Nos sentamos en el bar con cubiertos de plata, sillones elegantes y huéspedes adinerados. Allí probamos las bruschettas de jamón crudo de la región de Carso. Este jamón tiene una particularidad única ya que está curado de forma natural por el viento. En la zona central del país, entre el castillo de Predjama y las cuevas de Postojna pasa el viento Bora que es muy fuerte y seco y que puede llegar hasta los 180km/h. Entonces se sala al jamón llamado Prociutto Karstico (Kraški pršut) con una sal especial de la zona de Pirán (Istria) y luego se lo deja entre 12 a 18 meses al viento. Para que los sabores sigan su baile frenético en nuestros paladares, degustamos una copa del famoso vino tinto Teran, también de la zona del Carso, el mejor de toda la noche.

Hotel Union, Liubliana, Eslovenia

Hotel Union, Liubliana, Eslovenia

Bruschetas de Jamón crudo de la región del Carso

Bruschetas de Jamón crudo de la región del Carso

Cava del hotel Union, Liubliana, Eslovenia

Cava del hotel Union, Liubliana, Eslovenia

Decoracion paredes del restaurant

Decoración paredes del restaurant

Solo nos quedan dos paradas, la noche avanza un poco más fría pero nosotros ya entramos en calor gracias a los alimentos y bebidas. En nuestra quinta posta entramos al V Gostilni pod lipo, pasando la zona universitaria en donde se ubicaban los antiguos límites de la ciudad. Este era un restaurant con cuartos en el primer piso y espacio de descanso y alimento para animales. Era donde los viajantes de toda Europa se detenían para comer y dormir antes de llegar al mercado de Liubliana. Mantiene su decoración de más de un siglo y su comida es rústica, tradicional, con proteínas para aguantar una dura jornada de viaje. Nos sirven Idrijski žlikrofi, una especie de tortellinis a la eslovena, rellenos de papa y complementados con una salsa de cordero llamada bakalca. En este caso la bebida es un jugo de elderflower, flor del árbol de sauco. Luego una especie de comida/postre, según como se rellene y condimente. En este caso el štrukli, viene dulce. Son capas finas de masa, rellenas con queso de ricota y azúcar negra encima.

Idrijski žlikrofi, comida tradicional eslovena

Idrijski žlikrofi, comida tradicional eslovena

Strukli de ricota con azúcar

Strukli de ricota con azúcar

De lo más tradicional, nos vamos hacia lo más moderno para terminar el sabroso recorrido. El Nebotičnik (en esloveno quiere decir Rascacielo) es una torre de gran altura situada en la avenida Slovenska, por la que transitan los tranvías que conectan toda la ciudad con el centro, que prácticamente es todo peatonal. En el piso 12 hay una confitería y una terraza con un excelente mirador, como empieza a lloviznar, nos refugiamos en el interior para degustar el último plato, el segundo postre en este caso: un prekmurska gibanica, que está hecho de pasta de hojaldre, manzana, semillas de amapola, nueces y queso ricota. Es originaria de la región de Prekmurje, donde se acostumbraba a comer solo en las fiestas de fin de año, pero que con los años ha logrado estatus de especialidad nacional de Eslovenia.

Prekmurska Gibanica en el restaurant Neboticnik

Prekmurska Gibanica en el restaurant Neboticnik

Prekmurska Gibanica

Prekmurska Gibanica

Vista del castillo de Liubliana desde el restaurant Neboticnik

Vista del castillo de Liubliana desde el restaurant Neboticnik

Comidos y satisfechos nos despedimos de nuestros nuevos amigos australianos y de Moitza y nos perdemos en la noche. La garúa no nos amedrenta, estamos llenos y felices y Liubliana nos pide que le demos una vuelta más. Es en ese momento en donde se activa el segundo estómago humano, ese que los médicos niegan, pero que existe. El que te dice que todavía queda lugar para un helado, una cerveza, un chocolate o si se consiguiera, una cucharada de dulce de leche.

Nombre del tour: “Afternoon Top Ljubljana Foods Tour
Empresa: Roundabout travel
Precio del tour: 39 euros por persona, todo incluido
Duración: 3 horas
Recorrido a pie: 2 kilómetros apróx.
Cantidad de restaurantes/bares visitados: 6
Existen opciones de foods tour al mediodía.

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