Esta crónica la veníamos pensando desde hacía mucho tiempo, nada demasiado presuntuoso, solo una lista de cosas imprescindibles que tiene (o no tiene) que tener cualquier alojamiento que se precie de recomendable. En este caso, el enojo, la ira, como buen motor creativo nos hizo poner primera y arrancar. Último día en Skopje, la capital de Macedonia, estiramos el presupuesto y alquilamos un cuarto en un pequeño hotel con parque y una piscina, hace calor y tenemos que trabajar bastante. El sol, el pasto, el agua de la piscina, nuestras computadoras y el desafío de hacer algo digno, hasta que empiezan los martillazos de los obreros, un soplete, una cortadora eléctrica que corta algo por horas en el cuarto de al lado, será mármol, roca, acero, quién sabe.

Tantos años de viajes, tantos hoteles, hostels, departamentos, cabañas, bungalows, all inclusive o la clasificación que tengan, con media estrella o con cinco; rústicos, boutique o lujosos; de grandes cadenas, de ruta, de montaña o de playa; cuatro continentes, 63 países y contando, en todos ellos tuvimos excelentes experiencias, tanto como malas o regulares a partes iguales. Hay que sincerarse, la hotelería no es para cualquiera.

Aquí les compartimos 25 cosas que odiamos de los hoteles.

El primer consejo que les podemos dar a los dueños-managers-encargados es que pasen aunque sea una noche en los diferentes cuartos de su hotel, que se acuesten en las camas, que se bañen en sus baños, que utilicen internet, los televisores, las cocinas, que intenten afeitarse, leer con el velador de la mesa de luz o que coman su propia comida. Con eso solo ya comenzarán a darse cuenta de los problemas que puedan llegar a tener. Por supuesto esperamos que nuestra lista de consejos/críticas  les sirvan también a todos los que están por viajar y andan buscando alojamiento para que tengan en cuentan estos puntos importantes que pueden cambiar una vacación perfecta para volverla insufrible.

Vamos de lo elemental, lo básico, al detalle:

25 cosas que odiamos de los hoteles 125 cosas que odiamos de los hoteles 225 cosas que odiamos de los hoteles 3

Baño de hotel en Cartagena de Indias, Colombia

Baño de hotel en Cartagena de Indias, Colombia

Algunas perlitas para terminar:

– En Costa Rica, la ventana de nuestra cabaña no tenía vidrio y nosotros que pensamos que era un encanto de limpieza, a la noche eran aeroplanos los mosquitos que entraban por ahí.
– Que tuviéramos una rata en el cuarto de nuestro hotel en Nueva Delhi en India era bastante grave, pero que el conserje nos dijera, que no nos hagamos problema, porque eran buenas y no atacaban a la gente, superó las mejores respuestas de nuestros viajes.
– En Bagán, en Myanmar, cuando le pedimos papel higiénico al conserje, nos dijo que en esta ciudad no se estilaba utilizarlo y que miráramos bien al costado del inodoro que había una manguerita y que sabríamos que hacer con ella.
– En Beijing, China, el hotel había sobrealquilado los cuartos y cuando llegamos con nuestra reserva hecha y el pago efectuado, resultó que no teníamos dónde dormir. El conserje con la cara de piedra más dura que vimos en mucho tiempo, nos ofreció dormir en su propio cuarto (no nos quedó claro si él dormiría con nosotros también) un lugar inmundo con olor a cigarrillo y su ropa interior puesta a remojo en una palangana.Tuvimos que aceptar a regañadientes porque la ciudad estaba llena. ¡Y encima nos quería cobrar el mismo precio!
– En un hotel en Cartagena de Indias, Colombia, nuestro baño (dentro de la habitación) tenía puertas de bar del lejano oeste…con espacio arriba y abajo. Impresentable. Para mantener un poco la magia teníamos que pedirle al otro que saliera del cuarto.
–  A Chiang Mai, Tailandia, llegamos tarde y sin mucho preambulo nos metimos en un hotelito que nos pareció limpio y barato. En este caso lo barato salió caro, porque el inodoro no tenía conexión a nada, era solo eso un trono. Había que vaciarle tres palanganas llenas de agua para que la convivencia en el cuarto siguiera con cierta armonía.

¡Contanos que otras torturas sufriste en los alojamientos!

Lucila nos comenta:

  “Te agrego otra: cuando fui a Roma casi me quedo en la calle de noche con las valijas porque la recepción del hostel cerraba a las 20hs (??) después de esa hora (pese a que avisamos el horario en que llegabamos) no habia NADIE en el hostel y nos pidieron a las 11 de la noche que buscáramos un teléfono público para llamarlos así nos abrían”.

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6 Comentarios

  • Excelente post!!! Yo agregaría que cuando ponen en Internet fotos también pongan de la tachada del hotel, de la cuadra así uno tiene idea del barrio, nos acaba de pasar en catania un residencial llamado i love Sicilia entre el nombre y las fotos que mostraban era genial,! Cuando llegamos nadie había para recibirnos! Una puerta muy vieja y el barrio ni hablar!! Después de tocar todos los porteros que nadie contesté y de esperar 45 minutos y ver que no sabíamos si salíamos vivos de ahí nos fuimos a otro hotel, por suerte todo bien pero me imagino una familia con niños, de terror!!

  • Genial el post!!! Lo de la puerta del baño a nosotros nos pasó en Salento. Colombia.
    En Santa Marta, el pb funcionaba el telo y desde el primer piso en adelante era un hotel comun. En Medellin desenchufamos el frigobar porque era imposible dormir del ruido! En en club med de trancoso (luna de miel) la cama era enooorme…pero xq eran dos camas juntadas. Ponerse romantico en el medio no era aconsejable!!!
    Besos

  • Les agrego una: si nos van a cobrar extra por el aire acondicionado, dejen que lo podamos encender en cualquier horario, no solo de 19 a 9.30 porque si se me antoja quedarme todo el día leyendo, trabajando, acostada o me siento mal me derrito por un servicio que pagué!

    Buen post, chicos, me encantó! Beso grande 🙂