Francia Literatura de viajes

Destinos Escritos: libros de París, Francia

Destinos Escritos 7: Libros de París

Newsletter de ciudades y libros

Séptima entrega de «Destinos Escritos« el newsletter que fusiona la literatura con la emoción de los viajes. ¡Para aprovechar en las vacaciones!

🇫🇷 Hoy nos vamos a París en Francia 🇫🇷

“Cada vez que sueño con regresar a Francia, cada vez que me imagino volviendo a caminar por París, la visualizo en pinturas, en cuadros famosos, en pinceladas que me impresionan con su color. Cierro los ojos y veo los paseos en bote por el Sena de Manet, los almuerzos y las fiestas de Renoir, las noches estrelladas de mi querido Van Gogh, el Boulevard Montmartre de Pissarro, los días de baile y juerga en el Moulin Rouge de Toulouse-Lautrec, los nenúfares y amaneceres de Monet, las vendedoras de flores de Schryver, las danzarinas de Degas, las calles lluviosas de Caillebotte… si continúo el ejercicio, el chispazo me devuelve a cuadros y postales que tengo en casa, comprados como souvenir en los puestos de libros de chapa verde atendidos por los bouquinistes junto al Sena: la Torre Eiffel, Champs-Élysées, la blanca Sacré Coeur; o una calle como tantas, con el encanto de tantas, con sus bistros y cafés y sus clientes que en la vereda miran pasar la vida como si fuera un teatro”.

Fragmento de nuestro libro “Bebo y sé cosas: historias de Europa”.

Si te perdiste las primeras entregas ya viajamos a: Atenas, Londres, Nueva York, Sicilia, Barcelona y Bangkok podés encontrarlas aquí también.

¿Tenés sugerencias de libros para recomendarnos?
¡Acompañanos en este emocionante periplo!

Renoir en el Museo d´Orsay
Renoir en el Museo d´Orsay

. Destinos escritos Nº7:
libros de París, Francia

En esta séptima entrega vamos a recorrer París de la mano de nuestros libros preferidos. 

Desde lo alto de la torre Eiffel, a impresionantes 300 metros, París se ve armónica y placentera, de una simetría que avasalla los sentidos. El Sena discurre color acero y el domo del Hotel de los Inválidos (Les Invalides) rompe el gris plomo del cielo. Del otro lado del río el Gran Palacio nos reclama la vista con sus techos acristalados y cuando dos nubes molestas se apartan, las cúpulas redondeadas y blancas de la basílica del Sagrado Corazón, se pueden ver a lo lejos en la cima de Montmartre.

Biblioteca Mazzarino, París

El diseño de ésta París se lo debemos al barón Haussmann, quien durante el reinado de Napoleón III (controvertido sobrino del Napoleón más famoso) estuvo a cargo de las obras en la ciudad. No tenía una tarea fácil. Para mediados de 1852 París mantenía su trazado medieval, con barrios superpoblados, calles angostas y sucias, peligros de desmoronamientos a cada paso, crímenes y atascamientos en el tráfico de carruajes (para los automóviles faltaban unos años todavía). La empresa era colosal y sumamente costosa, pero además preveía la movilización de miles de personas, lo que generó una enorme polémica en la época.

Entonces fue que se construyeron grandes avenidas, parques, jardines, rotondas y boulevares que rejuvenecieron a la ciudad y le otorgaron su romántica belleza. La isla de la Cité, por ejemplo, en donde está la catedral de Notre Dame también recibió los embates urbanísticos de Haussmann y en toda la ciudad fueron muy rigurosas las ordenanzas con respecto a la altura de los edificios, el largo de sus fachadas y hasta el tamaño de avenidas y boulevares. Las obras no fueron solo de embellecimiento, sino también se construyeron nuevos sistemas de aguas, de desagües y alcantarillas que mejoraron la salubridad y la vida de los parisinos. Podés leer más en nuestra nota París: La torre Eiffel y el Barón Haussmann

«París no se acaba nunca» de Enrique Vila-Matas

Enrique Vila – Matas es un escritor español, nacido en Barcelona.

El libro nos traslada a la década del 70´ en donde un joven Vila – Matas se muda a París por un tiempo, para intentar escribir su primer libro. Se instaló en una buhardilla propiedad de Marguerite Durás, una escritora ya consagrada, que además de su casera, será su musa y confesora. El título del libro hace referencia al último capítulo del “París era una fiesta” de Hemingway y es que el autor va tras los pasos de uno de sus escritores favoritos. No será el único. En sus paseos por la ciudad, por sus puentes, calles, bares y plazas desfilarán Samuel Becket, André Gidé, Gertrude Stein, Scott Fitzgerald y mucho otros.

📖 Libro de viaje, memoria, ensayo. 2003

“Hacía frío y llovía esa mañana y, al tener que refugiarme en un bar del boulevard Saint-Michel, no tardé en darme cuenta de que por un curioso azar iba yo a repetir, a protagonizar la situación del comienzo del primer capítulo de París era una fiesta, cuando el narrador, en un día de lluvia y frío, entraba en «un café simpático, caliente, limpio y amable» del boulevard Saint-Michel y colgaba su vieja gabardina a secar en el perchero y el sombrero en la rejilla de encima de la banqueta, y pedía un café con leche y comenzaba a escribir un cuento y se ponía caliente con una joven que se sentaba sola a una mesa del café, junto a una ventana”

«La tercera virgen» de Fred Vargas

Fred Vargas es una medievalista, arqueóloga y escritora francesa.

Si no leyeron ninguna novela de la saga del comisario Adamsberg, pueden empezar por la primera “El hombre de los círculos azules”.  “La tercera virgen” es una de mis preferidas, se trata de la séptima.  Arranca con dos cadáveres que parecen ser parte de un ajuste de cuentas por narcotráfico. Pero Adamsberg sospecha que otro es el trasfondo. Y las cosas comienzan a complicarse. Sus momentos reflexivos que confunden a todos en la comisaria, su mudanza a una casa en donde acecha el fantasma de una monja del siglo XVIII; la búsqueda desesperada de una enfermera que asesinaba a los enfermos que tenía a su cuidado y un antiguo manuscrito con la receta para lograr la vida eterna, serán algunos de los ingredientes que confluyen en esta novela para no abandonarla hasta el final.

📖 Novela policial. Saga del comisario Adamsberg. 2006

“Adamsberg se dejaba descender hacia el Sena, siguiendo el vuelo de las gaviotas que veía describir círculos a lo lejos. El río de París, por pestilente que fuera a veces, era su refugio flotante, el lugar donde mejor podía dejar volar sus pensamientos. Los liberaba como se suelta una bandada de pájaros, y se dispersaban en el cielo, jugaban dejándose levantar por el viento, inconscientes y descerebrados.”

«Rayuela» de Julio Cortázar

Julio Cortázar fue un escritor y profesor de origen argentino, que vivió más de 3 décadas en París.

El libro cuenta la historia de amor de Horacio Oliveira, argentino y la Maga, uruguaya. Ambos viven en París. Exploran la ciudad, sus calles, cafés y boulevares, el Sena y sus puentes. Forman parte del club de la Serpiente en donde se juntan con otros amigos a conversar, filosofar, beber y explorar sus mundos interiores. Hay diversión, momentos dramáticos, reflexiones, tragedias, es una novela que no te deja igual una vez terminada.

Se trata de varios libros en uno. En esta novela Cortázar innova, toma riesgos, propone nuevos caminos, es transgresor. Sugiere hasta las distintas formas en que puede ser leído.

📖 Novela. 1963 (Cortázar la llamaba Contranovela)

Rayuela tiene 155 capítulos y se puede leer de la manera tradicional, desde el principio y darla por terminada en el capitulo 56.  También llegar hasta el final, pero eso queda a gusto del lector, según aconseja el autor. O seguir la secuencia que propone Cortázar al principio del libro, en donde recomienda empezar por el capítulo 73 para después ir saltando con la lectura de un lado a otro, como si se tratara del juego de la rayuela.

“¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico”.

¿Te quedaste con ganas de más? En este link vas a encontrar las ediciones anteriores y posteriores de Destino Escritos.

¡Algunas notas que te pueden interesar!

Libros de Periodistas Viajeros

Además pueden conseguir nuestros libros tanto en formato papel como electrónico.
«Bebo y sé cosas. Historias de Europa«, Papel
«Yugoslavia y el laberinto de los Balcanes» (agotado en papel) / Ebook
«Asia. Crónicas del Lejano Oriente» Papel / Ebook
«Por el mundo juntos a la par: la vuelta al globo en 80 crónicas» (Agotado)

Libros e ebooks de Periodistas Viajeros

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.