En Piazzale Michelangelo el tiempo se detiene.

Desde lo alto, hasta el río Arno parece petrificado. Desde lo alto en Piazzale Michelangelo. Será por eso que los que saben aconsejan subir hasta allí cuando está por amanecer o a punto de caer la tarde para con la transición de colores comprender que aunque no nos demos cuenta el tiempo vuela.

Fotografiando Florencia desde Piazzale Michelangelo

Fotografiando Florencia desde Piazzale Michelangelo

Piazzale Michelangelo Florencia

Piazzale Michelangelo Florencia

La subida cansa un poco mientras zigzaguea por una escalera de piedra que cada tanto deja ver retazos de la ciudad por encima del paredón. También se puede subir en el bus 12 o en los buses turísticos que se estacionan en las inmediaciones. Existen dos niveles para mirar Florencia desde Piazzale Michelangelo, el más alto como un balcón que se asoma desde la colina y que le da la espalda a una réplica de bronce del David, del genio que le da nombre a la plaza. Las escalinatas son un punto perfecto para descansar, conversar, leer o solo intentar reconocer cada uno de los edificios de la ciudad.

Subiendo a la Piazza Michelangelo

Subiendo a la Piazza Michelangelo

Piazzale Michelangelo, Florencia, Italia

Piazzale Michelangelo, Florencia, Italia

Los que no tengan apuro, el maldito-bendito tiempo que nos persigue, lleven lo que quieran tomar o comer; grupos de amigas toman vino tinto (de la Toscana, no hay duda); otros cervezas, un grupo de coreanos toman helados y no faltan también las bruschettas que dejan ver las fetas de prosciutto, tomate, albahaca y mozzarella.

Atardecer desde Piazza Michelangelo

Atardecer desde Piazza Michelangelo

Más arriba todavía, se ubica la iglesia San Miniato al Monte y a nuestra izquierda se puede ver lo que queda de la muralla de la ciudad que se interna en los jardines de Boboli hasta el palazzo Pitti. Nosotros también nos sentamos en las escaleras y sacamos nuestras cervezas, la tarde está demasiado cálida para ser de fines de invierno y demasiado fría para anunciar la primavera. Estando en Florencia uno se pone exigente con las estaciones, las palabras, las esculturas, las pinturas…

Atardecer desde Piazza Michelangelo, Florencia

Atardecer desde Piazza Michelangelo, Florencia

La luz del sol en retirada cae ámbar sobre la cúpula anaranjada de la catedral de Santa María del Fiore y se derrama en la piazza del Duomo hasta el Battistero. El palacio Vecchio se torna ocre, el puente Vecchio color durazno, la basílica de Santa Crocce color terrosa, el agua del Arno gris plata, el cielo azul cobalto, los techos de las casas rojos. Las colinas de Fiesole aparecen color castaño, las nubes que se acercan negras, parecen lejanas pero preanuncian que la lluvia solo se tomó unas cuantas horas de respiro. Nos faltan palabras o nos sobran colores, o será al revés, todo culpa del paisaje de Florencia.

Iglesia de la Santa Croce, Florencia

Iglesia de la Santa Croce, Florencia

Duomo de Florencia al atardecer

Duomo de Florencia al atardecer

Vista de Florencia desde Piazzale Michelangelo

Vista de Florencia desde Piazzale Michelangelo

Florencia de noche desde el mirador de Michelangelo

Florencia de noche desde el mirador de Michelangelo

Cuando la noche está instalada y las luces de Florencia le dan ese aspecto culto y misterioso comenzamos el descenso mirando el río hasta la antigua porta San Niccolo, lo bordeamos hasta el puente Alle Grazie y lo cruzamos hacia la margen derecha. Nuestro camino continúa nombrando puentes como en una lección, el Vecchio, el Santa Trinitá, el Alla Carraia. Este último da a la  piazza Goldoni, que se abre a varias diagonales distinguidas todas ellas como la via della Vigna Nova, con caros negocios de ropa, zapaterías y perfumerías. Más allá está la piazza de la República con sus elegantes arcadas, sus cafés y una calesita que gira entre luces rojas y blancas, disfrutada por algunos niños y también por dos amigas japonesas que aman las fotos “divertidas”.

Calesita de plaza de la República, Florencia

Calesita de plaza de la República, Florencia

Japonesas sacándose selfie en Florencia

Japonesas sacándose selfie en Florencia

La iglesia Santa María Novella se sitúa a menos de dos minutos de caminata, en la plaza los músicos tocan a la gorra y en unas carpas blancas se venden dulces y chocolates artesanales. La fachada de la iglesia es un exquisito diseño de León Battista Alberti y en el interior hay obras de Giotto, Ghirlandaio, Brunelleschi y Masacchio. A unos cien metros se encuentra el laboratorio perfume-farmacéutico de Santa María Novella, que es considerada la farmacia más antigua de trabajo continuo de toda Europa con más de 400 años seguidos. Imperdible y gratuita la visita durante el día, sigue abierta al público con productos de excelente calidad y también se puede vagar por sus antiguos salones en donde todavía se guardan recetas, ungüentos y fragancias inventadas por los frailes dominicos.

Iglesia Santa María Novella (¡de día salía más linda la foto!)

Iglesia Santa María Novella (¡de día salía más linda la foto!)

Farmacia Santa Maria Novella

Farmacia Santa Maria Novella

Farmacia Santa María Novella

Farmacia Santa María Novella

Nos vamos a comer al Food Market del Mercado Central contando los euros que tenemos presupuestados para la cena. Por siglos la moneda florentina, el fiorino de oro (florín) se convirtió en una de las monedas más poderosas de Europa y fue utilizada como referencia en casi todo el continente. En las calles que bordean la Estación de trenes de Santa María Novella se ubican hoteles y restaurantes y alrededor del Mercado Central durante el día hay puestos de souvenirs, tiendas de carteras, zapatos y cinturones, casi todas atendidos por inmigrantes de Bangladesh o de países africanos. Dentro del mercado, también la mayor actividad se da durante el día en donde cientos de puestos ofrecen sus embutidos, aceites, vinos, verduras y carnes.

Mercado Central, Florencia, Italia

Mercado Central, Florencia, Italia

Mercado Central, Florencia, Italia

Mercado Central, Florencia, Italia

Tiendas del mercado central, Florencia, Italia

Tiendas del mercado central, Florencia, Italia

Pero a la hora de la cena, el patio de comidas del primer piso es el que está en su mejor momento, con varios restaurantes de cocina italiana e internacional para elegir. Si la idea es comer en un ambiente un poco más silencioso e íntimo, solo hay que salir a la piazza y justo enfrente se pueden ver unas cuantas trattorias, con variedad de platos y precios. Cuenta John Dickie en su libro Delizia! La historia épica de la comida italiana, uno de los tantos libros que nos acompañan en este viaje, que si nos queremos comportar como prósperos florentinos de hace unos trescientos o cuatrocientos años tendríamos que cenar:

“Un antipasto de rodajas de salame y jamones toscanos o queso pecorino con miel. Un primo de tagliatelle con ragú de jabalí salvaje (el jabalí es una de sus especialidades). Un secondo de entrecot sienés, ternera estofada con vino Morellino o salchichas locales con alubias. Un postre de vinsanto y galletas cantucci.”

Food Market del Mercado Central

Food Market del Mercado Central

Food Market del Mercado Central

Food Market del Mercado Central

Food Market del Mercado Central de Florencia

Food Market del Mercado Central de Florencia

Nuestra cena fue más modesta, pero no menos sabrosa y nos permite aguantar el fresco de la noche, con las nubes negras que más que una advertencia son una amenaza, cuando pasamos la Ópera y  cruzamos el Arno para regresar a nuestro cuarto de Dimora Bandinelli. Un sofisticado b&b que nos recibe con la amabilidad de sus dueños, con su sala principal con pinturas del 1800, habitación espaciosa, cómoda, distinguida y cálida. Ya Marco nos despertará con un desayuno gourmet y una apasionada descripción de Florencia que solo un local puede dar. A dormir que el tiempo vuela, vuela, pero no pasó por esta vez la primavera…. (Zambayony)

Dimora Bandinella Bed and Breakfast, Florencia

Dimora Bandinelli Bed and Breakfast, Florencia

Bed and Breakfast Dimora Bandinelli

Bed and Breakfast Dimora Bandinelli. Marco habla perfecto español y nos aconsejó lugares para pasear como un local.

 

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