Recomendación de alojamiento
dónde dormir en Siem Reap, Camboya
Regresamos a Siem Reap 12 años después, nuestro primer viaje a Camboya fue en el año 2013; y no podemos creer todo lo que ha crecido al compás de ubicarse a 6 km de una maravilla mundial como es el complejo de templos de Angkor Wat.
Siem Reap es una ciudad con mucha vida nocturna, su calle principal es la Pub Street, con bares, restaurantes y discotecas. En las calles que la rodean también hay buena oferta de ocio y negocios de todo tipo. A pocos metros a los costados de un río que serpentea tranquilo se ubican el Night Market, con decenas de puestos de comida, baratos y sabrosos y el Old Market con locales de ropa, calzado y artesanías.
Las entradas para visitar Angkor Wat son por 1, 3 o 7 días. Con el de 3 días está muy bien para recorrerlo con tiempo y tener una idea de la magnitud del lugar. Si están realmente apurados, pueden comprar el de 1 día, que les servirá para ver el atardecer y toda la jornada siguiente amanecer incluido.
El complejo de Angkor se puede visitar en moto (se alquilan por U$8 el día completo), en tuk tuk (entre U$15 y U$20 la jornada) o en bicicleta. No aconsejamos hacerlo caminando, es demasiado grande y hace mucho calor.
El templo de Angkor le da nombre a todo el complejo y es realmente imponente. Para que se den una idea, supera en tamaño a la Catedral de San Pedro en el Vaticano. Este conjunto de edificios estuvo perdido por siglos en la espesura de la jungla, en su momento, la ciudadela llegó a tener una población cercana al millón de habitantes.
Para resumir, durante el día se visita el complejo de Angkor Wat y por la noche se disfruta de la ciudad de Siem Reap que se ilumina, se llena de aromas, de música y de visitantes.
Dónde dormir en Siem Reap
Vamos a recomendarte dos hoteles en los que nos alojamos en Siem Reap: El Cambana Residence y el Cambana D´Angkor Suites.
Cambana Residence
Ubicado a tan solo 6 minutos en moto o tuk-tuk del vibrante ambiente de Pub Street, Cambana Residence es un refugio de elegancia y tranquilidad. Este alojamiento combina la arquitectura tradicional Jemer con las comodidades contemporáneas, creando un espacio único que captura la esencia de Camboya sin sacrificar el confort.
Cambana Residence cuenta con habitaciones para todos los gustos, algunas con vistas a la pileta, otras con balcón privado en incluso Suites con habitaciones conectadas: una con cama king size y otra con dos camas individuales, ideal para familias o grupos. ¡Y tienen jacuzzi propio!
La suite familiar, en la que nos quedamos nosotros es super amplia 56m², con un living con sofá y zona de estar para relajarse y cocina equipada y comedor. Muebles modernos y detalles de arte Jemer añaden confort.
Uno de sus mayores atractivos es el balcón privado con jacuzzi, perfecto para parejas, (¡y para los más chiquitos también!). Además, el balcón con vista a la piscina tiene una mesa y sillas para disfrutar del ambiente tropical y las vistas.
Todas las habitaciones cuentan con aire acondicionado, ventilador de techo, caja de seguridad y wifi.
La piscina en la planta baja es una delicia, relax y tranquilidad con sus reposeras que parece que flotan en el agua. A su lado está el restaurante con platos emblemáticos de la cocina camboyana y propuestas occidentales; y además una barra bien provista.
Otros ítems importantes a destacar son:
Desayuno buffet variado, nutritivo y delicioso. Con su propia estación de sopa, noodles y huevos.
Personal atento y profesional, dedicado a hacer de tu estancia una experiencia memorable.
Cochera gratuita para mayor comodidad.
Cambana D´Angkor Suites
El Cambana D´Angkor Suites se encuentra a tan solo 100 metros del Cambana Residence. Desde el primer momento, el lugar cautiva con su piscina de aguas cristalinas, rodeada de cómodos sillones y una amplia terraza con reposeras, ideales para disfrutar del sol en un ambiente de absoluta tranquilidad.
El hotel se distribuye en tres plantas con habitaciones diseñadas para diferentes necesidades. Nuestra suite, en particular, era un refugio ideal para una escapada romántica: una amplia cama decorada con un corazón hecho de pétalos de flores, un jacuzzi privado adornado también con flores que añadían un toque de color y magia y una hamaca con almohadones. Posee además grandes ventanales que dan a una terraza privada. Cada detalle está pensado para el confort: iluminación tenue para crear ambiente, minibar surtido, aire acondicionado silencioso e internet de alta velocidad. Una combinación perfecta para una noche inolvidable.
Junto a la zona de piscina, a pocos pasos, se ubica el restaurante del hotel, donde podrás disfrutar de una variada selección de platos internacionales y locales, preparados con los mejores ingredientes. La barra de cócteles, con licores de primera calidad, es perfecta para disfrutar de una bebida al atardecer. Los desayunos incluidos ofrecen desde las clásicas tostadas con huevo pochado, tomate fresco, palta cremosa y tocino crujiente, hasta el emblemático lok lak camboyano – un exquisito plato de carne de res marinada.

