fbpx

La bahía de Kotor es uno de los lugares más bellos de Europa. Pueden llegar desde Dubrovnik en Croacia en dos horas de bus; o volar a alguno de los dos aeropuertos internacionales del país: el de Tivat (cercano a la bahía) o el de Podgorica la capital de Montenegro.

Apretados entre el mar Adriático y los Alpes Dináricos, toda la bahía de Kotor está salpicada de pueblos medievales. El más famoso es el que le da el nombre, pero si escasea el alojamiento o buscan precios más económicos Dobrota, Tivat, Perat o Herzeg novi son buenas opciones para hospedarse y recorrer toda la zona. Crna Gora que especificamente quiere decir Monte Negro fue la República más pequeña de las que conformaron Yugoslavia (Kosovo era parte de Serbia en ese momento) y la última en romper con Serbia e independizarse en 2006. En la costa fue por siglos tierra veneciana, la Albania veneciana la llamaban en esa época para diferenciarla de la Albania turca que se iniciaba en las cercanías del lago Skadar (o Skodra). La presencia veneciana se puede sentir a cada paso, en la arquitectura de sus ciudades amuralladas y en los leones alados tallados en la piedra, pero a diferencia de Croacia, la religión mayoritaria en este país es el cristianismo ortodoxo. Sin dudas Kotor es uno de los pueblos con encanto de Europa.

Los días corren lento, tenemos todo el tiempo del mundo para adentrarnos en los paisajes y la historia. Dejamos atrás Sarajevo, Mostar y Medjugorje en Bosnia y Herzegovina, nuestro recorrido por la Costa Dálmata y nos adentramos en un nuevo país: Montenegro, el 5to país en nuestro itinerario por los Balcanes. Atrás quedaron también Eslovenia, y Serbia.

Muralla de Kotor en Montenegro

Muralla de Kotor, Montenegro. Los días de cruceros, mejor escapar…

En la Marina descansa un crucero enorme cuando ingresamos a la ciudad amurallada por la Puerta del Mar y damos a la plaza de Armas. En la bahía de Kotor, la ciudad parece de cuento, a los pies del Adriático, protegida por los muros de piedra y arrimada a la montaña de donde cuelgan la iglesia de Gospe os Zdravlja y más arriba todavía la fortaleza de San Jovan (Juan en montenegrino).

Puerta de entrada a la fortaleza de Kotor

Puerta de entrada a la fortaleza de Kotor

Ciudad amurallada de Kotor, Montenegro

Ciudad amurallada de Kotor, Montenegro

Gato en Kotor, Montenegro

¿Querrías que tu gato sea parte del Museo?

En un rincón tras la torre del Reloj salta un gato, en una ventana otro duerme, en la falda de una turista otro más reclama caricias. La ciudad ama tanto a sus felinos que hasta tiene un museo dedicado a ellos. Y esto no es broma, si quieren que su gato sea miembro del museo, tienen que enviar una foto (en jpg) con su nombre (del gato), ciudad y nacionalidad (del gato), abonar 2 euros y les enviarán una membresía que indica que el felino en cuestión se convertirá en socio vitalicio. No nos animamos a preguntar si con dicho carnet los gatos tenían algún descuento en excursiones, alimentos u hospedajes en la ciudad. Las callejuelas dan a escalinatas y a plazoletas y a iglesias como la Catedral de San Trifón (católica) y las de Santa Ana, San Nicolás y San Lucas de fe ortodoxa.

Ciudad amurallada de Kotor en Montenegro

Ciudad amurallada de Kotor en Montenegro

Un dato certero de un conocido local nos permite encontrar una entrada escondida y poco conocida para recorrer la muralla. No hay nadie, solo nosotros, a pocos metros las tranquilas aguas de la bahía. Nos podemos imaginar siendo dos soldados medievales en esas guardias en donde un error podía costar la vida. En uno de los bastiones hay un bar y más allá un teatro al aire libre. Para los más osados se puede trepar la muralla hasta bien arriba para admirar las vistas de la bahía. Por las noches, cuando los cruceros han dejado su estela en la bahía, Kotor recupera su magia misteriosa. Ideal para tomar rakia y escuchar música en alguno de sus bares. En eso un gato que sabe que juega de local en su ciudad salta y se sube en la falda de Caro en busca de amor pasajero.

Alternativa para poder subir la muralla de Kotor

Alternativa para poder subir la muralla de Kotor

Tour de un día por Montenegro desde Kotor

En la camioneta somos seis, dos jóvenes turcas, dos chic@s de Bangladesh que viven en Inglaterra y el chofer montenegrino que parece Ricardo Darín, pero de tez más oscura. La ruta sube por la ladera camino al parque nacional Lovcen con miradores a la bahía de una belleza que estremece. Desde las alturas Kotor, Perast, Tivat y Herzeg novi parecen maquetas entre las montañas y el mar, ciudades armadas con rastis por un dios-niño juguetón o por el que imaginó la presentación de la serie Juegos de Tronos.

Admirando la Bahía de Kotor

Admirando la Bahía de Kotor

A medio camino paramos a desayunar en una antigua kafana (posada y restaurante de montaña). A medida que subimos el monte Lovcen en busca de una de sus dos cimas, la llamada Jezerski, el día se va enfriando y la niebla blanca y compacta se instala en el paisaje. Estacionamos frente a una escalera que literalmente parece que llega al cielo, son 461 escalones hasta el mausoleo del principe y obispo Petar II Petrovic-Njegos. Paulatinamente subimos por ese túnel, que se mete directamente en la montaña, estamos cerca de los 1700 metros de altura. Lentamente, jadeando a veces, el frío es cada vez más intenso y la neblina más fantasmal. El mausoleo aparenta más antiguo de lo que es, solemne, de mármol de la isla de Brac y el techo con cristales dorados, se terminó de construir en 1971. 120 años después de que el prÍncipe obispo muriera. Y es que Petar II, no debe haber imaginado nunca que su pedido de que lo enterraran en esta montaña, haría de su cuerpo un viajero itinerante. Petar II fue escritor, filósofo y poeta y al morir en 1851 su cadáver fue depositado en el monasterio de Cetinje a la espera de la construcción de una capilla aquí mismo donde estamos. Luego sus restos permanecieron aquí, hasta que en 1916 las tropas del ejército austro húngaro, en medio de la Primera Guerra Mundial, tuvieron la idea de que la capilla de Petar II era un buen lugar para un monumento a nombre del emperador Francisco José I. Idas y vueltas. Austria perdió la guerra, Francisco José I murió en el interín, Montenegro quedó como parte del reino de serbios, croatas y eslovenos y la capilla medio derruida fue demolida en 1961. Los restos de Petar II de nuevo fueron devueltos a Cetinje. Recién en 1974, regresarían al lugar en donde estamos, al parecer para no moverse nunca más.

Monte Leuven, Montenegro.

Monte Lovcen, Montenegro.

Descendiendo el Monte Lovcen se ubica Cetinje, antigua capital de Montenegro hasta 1918 y reivindicada desde 2007 como segunda capital junto con Podgorica, en donde además tiene la residencia el presidente del país. Posee antiguos y bellos caserones de jardines prolijos, muchos de ellos fueron en su tiempo embajadas, ahora reconvertidas en universidades y edificios públicos. También el monasterio ortodoxo y la Biljarda, la que fuera la residencia de Petar II y que forma parte del Museo Nacional. Tiene vida de pueblo Cetinje, poco tráfico, calles peatonales, gente de caminar lento y cafés con hombres arreglando el mundo, leyendo el diario o jugando alguna variante del dominó. Llueve y para.

Monasterio Ortodoxo de Cetinje, Montenegro

Monasterio Ortodoxo de Cetinje, Montenegro. No se podía tomar fotografías dentro

Inglesia ortodoxa en Cetinje, Montenegro

Salimos camino al río Crnojevica con su atractivo puente de piedra. Luego empezamos a subir nuevamente y tras una curva, un mirador nos devuelve un paisaje imponente, de belleza natural en diferentes tonalidades de verde que se extiende hasta el lago Skadar en la frontera con Albania.

Puente de piedra de Cetinje, Montenegro

La tranquilidad del puente de piedra en las afueras de Cetinje

Lago Skodra, Montenegro

Uno de los más lindos paisajes de nuestro tour por Montenegro

La última posta del tour es Budva. Nuestro Darín montenegrino es simpático y de pocas palabras y está dispuesto a cumplir con el tour programado aunque se largue a llover fuerte de nuevo. Los contornos de la ciudad amurallada, la pequeña plaza, sus bares e iglesias, sus calles angostas que van hasta la playa; todo lo recorremos paraguas en mano, buscando destellos fugaces entre las gotas. La tarde empieza a caer, es tiempo del regreso a la bella Kotor.

Budva, Montenegro

A Budva volvimos durante nuestro viaje y nos quedamos 3 días disfrutando de la ciudad. Vale la pena.

 

De Dubrovnik a la bahía de Kotor se puede ir en bus y el precio es de 18 euros aproximadamente para dos horas de viaje.

Incluso en Dubrovnik hay tour por el día para conocer la bahía de Kotor.

Nos alojamos en un 🛌#AIRBNB fuera de la muralla, ya que dentro los precios son bastante altos.  Si alguno va a usar por primera vez AIRBNB les pedimos que entren a través de este link. Les da crédito de U$35 http://bit.ly/airbnbperiodistasviajeros

El tour que hicimos desde Kotor para recorrer Montenegro en un día duró entre 8 horas y 10 hs.

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.