Julio 2014

Serie Beijing, China. Parte 2

Para leer la primera parte de esta nota: En China “el cliente nunca tiene la razón” y nuestros días en Beijing

Para leer la tercera parte: Y finalmente llegamos a la gran muralla China

A las once tomamos nuestras pertenencias y colectivo mediante nos dirigimos hacia el hotel Dragon King buen servicio y atención, ubicado en un hutong (antiguo callejón) cerca de la estación de subtes Zhangzizhonglu, así como suena. Después de dejar las cosas y pasar por el banco a cambiar dólares por yuanes, en China también abren sábados y domingos, nos vamos para la plaza Tiananmen, uno de los máximos símbolos de la ciudad. Mao ordenó su construcción tras la fundación de la República Popular China en 1949 justo después de vencer a Chiang Kai Shek en la guerra civil que desangró al país. Fue ideada al estilo soviético (en esa época todavía eran aliados) con una enorme explanada para realizar actos políticos con millones de personas.

Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Puerta de Heavenly Peace, Plaza de Tiananmen, Beijing, China

El subte nos deja en la estación de Qianmen y al salir a la superficie vemos del otro lado el museo Ferroviario, pasamos nuestras mochilas por un scanner, uff demasiados scanners, como en todas las estaciones del transporte que sea y demás lugares públicos y nos adentramos en la plaza.

Museo Ferroviario frente a la estación de subte de Qianmen

A nuestro lado y dando un poco de sombra salvadora se ubica la Puerta de Zhengyang y a unos cincuenta metros aparece una estructura enorme y cuadrada el Mao memorial Hall, el mausoleo donde se encuentra su cuerpo embalsamado y que en ese momento estaba cerrado al público.

Puerta de Zhengyang en Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Mao Memorial Hall en Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Museo Nacional de Historia y de la Revolución

Bordeando el mausoleo nos encontramos con el obelisco, monumento a los Héroes populares y a un lado el Museo Nacional de Historia y de la Revolución y al otro el Gran Palacio del Pueblo, sede de la Asamblea Popular Nacional. El obelisco además está franqueado por dos enormes pantallas de led que emiten imágenes de paisajes del país.

Monumento a los héroes popular y pantallas led con íconos turísticos de China

Gran Palacio del Pueblo

Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Caminamos hacia el lugar más famoso de la plaza, la puerta Heavenly Peace de donde todavía cuelga el retrato de Mao. Era allí desde donde el líder comunista daba sus discursos ante millones de seguidores. Discursos que cambiarían la historia de China como el del 18 de agosto de 1966 cuando entregó los brazaletes a los Guardias Rojos que se sumarían a la Revolución Cultural promovida por el partido.

Diario Mao, Beijing, China

Puerta de Heavenly Peace, Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Puerta de Heavenly Peace, Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Estatua de Mao

Los Guardias Rojos se iban a convertir en las milicias populares que se encargarían de profundizar las reformas emprendidas además de perseguir a Los Cuatro antiguos: Costumbres antiguas, Cultura antigua, Hábitos antiguos e Ideas antiguas. Según los preceptos de Mao había que romper con todo lo arcaico, lo viejo y vetusto y no se trataba sólo de una metáfora, sino también de hechos concretos. Fue así que se lanzaron a destruir antiguas e invaluables obras de arte, templos budistas e iglesias cristianas, monumentos, literatura y también atacar y perseguir a cualquier sospechoso de burgués, derechista o capitalista. La aterradora idea de intentar borrar el pasado destruyéndolo ha dejado a China con miles de obras de arte arruinadas o desaparecidas y con su patrimonio arquitectónico diezmado. Fue tanto el descontrol que el mismo Mao dio por terminada la Revolución Cultural y dejó sin efecto el accionar de los Guardias Rojos tres años después, en 1969. Aunque las diferentes facciones siguieron operando por algunos años más tratando de destrozar lo que quedara en pie.

Poster de Mao

Poster de Mao

Mao falleció a los 82 años, el 9 de septiembre de 1976. Su cuerpo todavía no se había enfriado pero la lucha por el poder dentro del partido era descarnada. Entre varios contendientes se encontraba su viuda Jiang Qing y Deng Xiaoping, uno de los dirigentes más importantes del PC, quién finalmente se alzaría con el poder. De carácter autoritario, el gobierno de Deng emprendería profundas reformas económicas desechando muchas de las políticas de Mao. Y fue justamente Deng Xiaoping quien propició otro de los hechos más conocidos en la plaza. La llamada Masacre de Tian´anmen.  Ocurrió el 4 de junio de 1989 pero las protestas de estudiantes e intelectuales reclamando por mayores libertades y mejoras económicas habían comenzado dos meses antes. El gobierno reaccionó como lo hacía desde hacía decenas de años, sin aceptar ningún tipo de críticas y calificando a los que protestaban como enemigos del Estado. Esta descalificación absurda e injusta hizo que miles más se sumaran a las protestas. Y los primeros días de junio representaban tiempos perfectos para romper el cerco informativo del gobierno. Arribaba a China el líder soviético Mijail Gorbachov y con él muchos medios de prensa extranjeros que cubrían la visita. Hoy, como en aquellas fechas, la plaza se encontraba vallada. Pero en esos tiempos había también miles de soldados llegados de todo el país y cientos de tanques de guerra. Tanques de guerra y armas de guerra para enfrentar una protesta pacífica. No podía terminar de otra manera. La plaza fue desalojada sin muertos, pero lo peor de la represión se dio en las calles de Pekín (nos gusta más que decirle Beijing). La represión fue salvaje y gracias al hermetismo chino y a pesar de los años transcurridos, es difícil saber la cantidad de personas muertas. Las cifras más extendidas van de los dos mil a tres mil muertos. Una verdadera masacre. Como quien intenta tapar el sol con un dedo, por años el gobierno chino ha insistido en que no murió nadie en la plaza y que entonces no debería llamarse Masacre de Tian´anmen. Se llame como se llame, no se podrán borrar ni los muertos ni las injusticias cometidas.

Posters comunistas, Beijing, China

Posters comunistas, Beijing, China

Mientras caminamos por la enorme explanada recordamos que hace pocos días se han cumplido 25 años de la masacre. Muchas cosas han cambiado. China es más próspera, más poderosa, muchos viven mejor, pero la falta de democracia, de libertad, las denuncias de corrupción y la falta de una reforma política real siguen igual. Liu Xiaobo recibió el premio Nobel de la Paz en 2010, es escritor, activista por los derechos humanos y defensor de la democracia y se encuentra preso desde 2009 por ser culpable de “incitar a la subversión contra el estado”. En realidad lo único que hizo fue criticar al gobierno. Todos los años suma estrofas a su poema “Elegías del 4 de Junio” para mantener viva la memoria de lo que ocurrió en la masacre de Tiananmen.

Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Puerta Heavenly Peace en Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Puerta Heavenly Peace en Plaza de Tiananmen, Beijing, China

Bajo el sol ardiente nos dirigimos hacia el túnel que comunica con la puerta Heavenly Peace pensando que las dictaduras responden siempre igual, no importa si son de derecha, de izquierda o de centro. Tampoco si son americanas, europeas, africanas o asiáticas. Siempre se comportan igual, cualquier crítica te convierte en enemigo y por eso en un ser que tiene que ser eliminado. No hay reflexión, discusión ni dilema ético. Hay que matar a muchos para que los demás escarmienten. Si hay miles de personas protestando por algo, no les importa lo que dicen o qué necesitan, unos cuantos tanques, varios soldados que cumplen órdenes con los ojos cerrados y listo. Miles de muertos pero la protesta se terminó. Por lo menos por un tiempo….


Foso de la ciudad prohibida, Beijing, China

Luego de cruzar el túnel y dudar de comprar un agua fría al triple de su precio que lleva un hombre en una heladerita, pasamos bien cerca de la gran foto de Mao. Nos unimos a la multitud que se dirige a la Ciudad Prohibida, es tarde para entrar,  así que seguimos nuestro camino hacia la salida, pasamos por los fosos que rodean la ciudadela y un chino de unos cuarenta años, bajito y simpático se nos acerca a hablar. Siempre en estas ocasiones nos embarga la duda. ¿Qué hacer? Que aflore la desconfianza argenta o nuestros sentimientos viajeros de querer conversar con la gente. Leímos que es muy común en China que estas charlas amenas terminen en invitaciones a tomar algo y también en pequeñas o grandes estafas donde se paga el quíntuple del valor de lo consumido. Supuestamente era profesor de literatura china, pero cuando le pedimos que nos recomendara el mejor libro para acercarnos a su cultura, empezó a tartamudear. Dejamos fluir, pero cuando nos sugiere “seguir de charla tomando algo..”, lo saludamos y seguimos camino.

Donghuamen nigth market, Beijing, China

Llegamos hasta el Donghuamen nigth market, con una serie de puestos de comida bien abundantes y con gran variedad para elegir. Hay de todo, hasta uno que vende cienpies, escorpiones y arañas a la parrilla. Probamos algunas delicias, siempre hay que regatear: panqueques de pato laqueado, sandwich de cordero y pinchos de pulpo. ¡Riquísimo todo!

Donghuamen nigth market

 

Palomas en el Donghuamen nigth market de Beijing

Calamares en el Donghuamen nigth market de Beijing

Bichos de todos los colores y para todos los gustos. ¡Y los compran y se los comen!

Ciempies en el Donghuamen nigth market de Beijing

Erizo de mar en el Donghuamen nigth market de Beijing

Ranas en el Donghuamen nigth market de Beijing

Tarántulas en el mercado nocturno de Beijing

Mercado de souvenirs de la peatonal Wangfujing dajie en Beijing

De allí seguimos camino hacia una gran avenida peatonal llamada Wangfujing dajie, con varios shoppings con marcas internacionales y luego nos metemos en un callejón repleto de negocios que da otro de comidas llamado Wangfujing snack street. Divertido y bullicioso para pasar el tiempo. A esta altura hace rato que se hizo de noche y comenzamos el regreso al hotel, cansados y felices por un día que tuvo de todo.

Peatonal Wangfujing dajie

Peatonal Wangfujing dajie

Wangfujing snack street

Wangfujing snack street

Escorpiones, estrellas y caballitos de mar en la Wanfujing snack street

Wangfujing snack street

 

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